ESTUDIOS BÍBLICOS

LAS PRUEBAS

1. Introducción

 

Hace unos días el Señor me habló y me dijo de empezar un estudio sobre las pruebas. Específicamente sobre las cotidianas o diarias y las circunstanciales.

En este estudio vamos a intentar analizar estas dos posibilidades y ver si el Señor nos da entendimiento y claridad.

 

1.1 Análisis de la palabra prueba

 

Antes de empezar a meternos en el estudio, me pareció necesario hacer un análisis  de la palabra prueba en el nuevo testamento. La palabra que se traduce como prueba es: πειρασμός (peirasmos).

 

Cuando hacemos un análisis de la ocurrencia de esta palabra en el nuevo testamento, vemos que esta palabra se utiliza un total de 39 veces, y ha sido traducida de diferentes maneras (pruebas, tentación, tentador, intento, examinar, poner a prueba etc):

Si la traducción de la palabra prueba, también se puede traducir como tentación, ¿qué hacemos con el versículo de Santiago que dice que Dios no tienta a nadie, ni puede ser tentado?

 

Santiago 1.13–15 (RVR60) — 13 Cuando alguno es tentado, no diga que es tentado de parte de Dios; porque Dios no puede ser tentado por el mal, ni él tienta a nadie;

Al fin y al cabo, ¿no dice la Biblia que el Señor prueba?

 

Salmo 66.10 (RVR60) — 10 Porque tú nos probaste, oh Dios; Nos ensayaste como se afina la plata.

 

Proverbios 17.3 (RVR60) — 3 El crisol para la plata, y la hornaza para el oro; Pero Jehová prueba los corazones.

 

Jeremías 12.3 (RVR60) — 3 Pero tú, oh Jehová, me conoces; me viste, y probaste mi corazón para contigo; arrebátalos como a ovejas para el degolladero, y señálalos para el día de la matanza.

 

Juan 6.6 (RVR60) — 6 Pero esto decía para probarle; porque él sabía lo que había de hacer.

 

Entonces, ¿Como podemos solventar esta posible contradicción? Sabemos que la Biblia está inspirada por Dios y que no hay contradicción (2 Timoteo 3:16, 2 Pedro 1:20–21, Juan 17:17, Salmo 119:160)

 

Aunque esta cuestión pueda parecer, a priori, una contradicción, en realidad no lo es en absoluto.  Como siempre vamos a solucionar todas las dudas, porque una cosa sí que es clara, como dijo Pablo en otro contexto (Romanos 3:4) pero muy aplicable a esto “antes bien sea Dios veraz, y todo hombre mentiroso”.

 

1.2 La intencionalidad de la tentación vs la prueba

 

La traducción de la palabra πειρασμός (peirasmos) por pruebas o tentaciones ha sido escogida por los traductores con mucho rigor, entendiendo el contexto y con la intención de que entendamos mejor el concepto de la diferencia entre tentación y prueba.

 

Para poder comprender este concepto del que habla la Biblia, tenemos que diferenciar entre intencionalidad cuando hablamos de pruebas y de tentaciones. La diferencia es grande y es tan importante que es por esto por lo que Santiago hace un énfasis al respecto. Por esta razón, nos es necesario hacer una aclaración, para que nos quede claro la intencionalidad que viene detrás de la palabra πειρασμός (peirasmos). Como una intención puede ser de Dios, y como otra intención, jamás, como dice Santiago, puede venir de Dios.

 

La intención de parte de Dios (prueba): La intención de la prueba de Dios es para vencer y salir victorioso en su nombre. Sometidos a su palabra y en obediencia a sus preceptos. Detrás de la prueba que viene de Dios nunca hay una intención maliciosa con fines de que caigamos en pecado.  Es por esto, que para que no nos cause confusión, los traductores han empleado de forma correcta la palabra “prueba”.

 

Es por esta razón que Santiago dice:

 

Santiago 1.13 (RVR60) — 13 Cuando alguno es tentado, no diga que es tentado de parte de Dios; porque Dios no puede ser tentado por el mal, ni él tienta a nadie;

 

Lo dice por que Dios es santo, no tiene pecado. Su intención nunca va a ser que caigamos porque El es amor y El es justo. Cuando Dios nos prueba, es para que crezcamos en nuestra relación con El. Para que estemos mas cerca de El. Para que dependamos mas de El. La prueba que viene de Dios es para demostrar nuestra esperanza puesta en El, nuestra obediencia, y siempre es bueno, pues el fin no es el pecado, sino la victoria al pecado.

 

1 Juan 2:12–17 (RVR60) — 12 Os escribo a vosotros, hijitos, porque vuestros pecados os han sido perdonados por su nombre. 13 Os escribo a vosotros, padres, porque conocéis al que es desde el principio. Os escribo a vosotros, jóvenes, porque habéis vencido al maligno. Os escribo a vosotros, hijitos, porque habéis conocido al Padre. 14 Os he escrito a vosotros, padres, porque habéis conocido al que es desde el principio. Os he escrito a vosotros, jóvenes, porque sois fuertes, y la palabra de Dios permanece en vosotros, y habéis vencido al maligno. 15 No améis al mundo, ni las cosas que están en el mundo. Si alguno ama al mundo, el amor del Padre no está en él. 16 Porque todo lo que hay en el mundo, los deseos de la carne, los deseos de los ojos, y la vanagloria de la vida, no proviene del Padre, sino del mundo. 17 Y el mundo pasa, y sus deseos; pero el que hace la voluntad de Dios permanece para siempre.

 

Nota: De la misma manera se entiende cuando Dios dice que el pueblo de Israel le tentó:

Éxodo 17:7 (RVR60) — 7 Y llamó el nombre de aquel lugar Masah y Meriba, por la rencilla de los hijos de Israel, y porque tentaron a Jehová, diciendo: ¿Está, pues, Jehová entre nosotros, o no?

En este sentido no está hablando de que el pueblo de Israel intentase hacer caer en pecado a Dios, sino que estaban intentando probar su manera de actuar ante la falta de agua y el haberles sacado de Egipto. Era mas una provocación del pueblo de Dios en su rebeldía, dureza de corazón y falta de gratitud a Dios.

 

La intención de parte del enemigo (tentación): Es aquí cuando se hace la diferencia entre prueba y tentación. La tentación es algo que viene causada y arraigada con fines malos, con fines pecaminosos. La intencionalidad detrás de la tentación es que caigamos. Esto es lo que quiere el enemigo, que caigamos en la tentación, que pequemos y que nos alejemos de Dios.

 

Dios prueba según su naturaleza (para nuestro bien, con intencionalidad benéfica para nuestras almas, para acercarnos más a Él)

 

Satanás prueba según su naturaleza (para nuestro mal, con intencionalidad maligna par nuestras almas, para alejarnos de Dios). Sin embargo, tenemos que darnos cuenta que ninguna tentación nos va a ser impossible de resistir pueso que el Señor no va a permitir eso.

 

1 Corintios 10:13 (RVR60) — 13 No os ha sobrevenido ninguna tentación que no sea humana; pero fiel es Dios, que no os dejará ser tentados más de lo que podéis resistir, sino que dará también juntamente con la tentación la salida, para que podáis soportar.

 

Aunque estas son las variantes principales que vemos del origen de la prueba/tentación, no solo son esas dos las que nos ha revelado el Señor por medio de su palabra. Hay una tercera, cuyo fin es nocivo para nuestras almas y cuyo origen se encuentra en nosotros mismos:

 

La intención de parte de nuestro pecado (tentación): En este caso, el motivo de la tentación no viene de una tercera persona (Satanás), ni es una prueba del Señor, sino se trata de nuestra propia voluntad arraigada en una naturaleza pecaminosa (concupiscencia). Esta es la tentación de la que habla Santiago cuando dice:

 

Santiago 1.13-15— 13 Cuando alguno es tentado, no diga que es tentado de parte de Dios; porque Dios no puede ser tentado por el mal, ni él tienta a nadie 14 sino que cada uno es tentado, cuando de su propia concupiscencia es atraído y seducido.15 Entonces la concupiscencia, después que ha concebido, da a luz el pecado; y el pecado, siendo consumado, da a luz la muerte.

 

La pregunta que tenemos que hacernos ahora es, ¿Que es la concupiscencia?

1.3 Traducción de la palabra concupiscencia en el NT:

 

La palabra traducida como “concupiscencia” en griego se trata de la palabra “ἐπιθυμία”. Se trata de una palabra que se repite 38 veces en el NT. En 17 de estas ocasiones la palabra se traduce directamente como “deseo”, 14 veces como “concupiescencia”, 5 como codicia, 1 como “cuánto” en Lucas 22:15, bajo el contexto de un deseo grande y 1 como “de” donde el contexto habla de las pasiones “ 2 Timoteo 2.22 (RVR60) — 22 Huye también de las pasiones juveniles, y sigue la justicia, la fe, el amor y la paz, con los que de corazón limpio invocan al Señor.”.

 

 ἐπιθυμία deseo, ambición, codicia, pasión Mc 4:19; Lc 22:15; Jn 8:44; Ro 1:24; 6:12; 7:7,8; 13:14; Gál 5:16,24; Ef 2:3; 4:22; Flp 1:23; Col 3:5; 1Ts 2:17; 4:5; 1Ti 6:9; 2Ti 2:22; 3:6; 4:3; Tit 2:12; 3:3; St 1:14,15; 1Pe 1:14; 2:11; 4:2,3; 2Pe 1:4; 2:10,18; 3:3; 1Jn 2:16(×2),17; Jud 1:16,18; Ap 18:14[1] - Ortiz, P., V. (2000). Concordancia manual y diccionario Griego-Espanol del Nuevo Testamento. Miami: Sociedades Bı́blicas Unidas.

 

Significado de Concupiscencia: El término griego epithumia se traduce como “deseos” (Ro. 13:14; Efe. 2:3). De igual manera que con la palabra “prueba” en el original, la palabra “epitumia” puede tener connotaciones buenas y malas dependiendo de la intencionalidad.  Por ejemplo, cuando el Señor Jesús dice: “¡Cuánto he deseado comer esta pascua con vosotros antes que padezca!” está usando esa misma palabra (epithumia =cuánto he deseado [Lc. 22:15]) – También lo vemos en otras ocasiones cuando Pablo dice a los filipenses que desea estar con ellos.

 

Sin embargo, si la intencionalidad no viene arraigaba en el amor que viene de Dios, la palabra es utilizada para señalar la inclinación al mal de nuestra naturaleza caída, que produce apetencias, codicia ilegítima, deseos exagerados, desordenados, pecaminosos.

 

Romanos 1:24 (RVR60) — 24 Por lo cual también Dios los entregó a la inmundicia, en las concupiscencias de sus corazones, de modo que deshonraron entre sí sus propios cuerpos,

 

1 Pedro 4:2–3 (RVR60) — 2 para no vivir el tiempo que resta en la carne, conforme a las concupiscencias de los hombres, sino conforme a la voluntad de Dios.3 Baste ya el tiempo pasado para haber hecho lo que agrada a los gentiles, andando en lascivias, concupiscencias, embriagueces, orgías, disipación y abominables idolatrías.

 

Por lo tanto, la concupiscencia se trata de un deseo singular originado en una persona basado en su propio querer. 

 

Si bien la intencionalidad de Dios es que superemos la prueba (πειρασμός/peirasmos)  para crecer en El, para estar mas cerca de El , y también si hemos entendido que la tentación (πειρασμός/peirasmos) que viene de Satanás viene con la intención de que caigamos y pequemos, la tentación (πειρασμός/peirasmos)  que viene de nuestro propio corazón está hecha para agradarnos a nosotros mismos, para agradar nuestros deseos.

 

Quizá este sea el tipo de tentación (πειρασμός/peirasmos) a la que menos prestamos atención, a la que menos importancia se le da, y quizá también sea la que mas daño nos haga.

 

1.4 La importancia de las pruebas

 

Una vez que ya hemos comprendido que la palabra πειρασμός/peirasmos se trata de una palabra que se puede traducir como prueba o como tentación, una vez que hemos podido hacer la distinción de intencionalidad a la hora de saber que te tipo de palabra hay que emplear y como los traductores han utilizado un buen criterio a la hora de traducir las palabras correctas conforme al contexto donde se encuentran, a partir de ahora, vamos a seguir con el texto bíblico analizando cada tipo de pruebas o de tentaciones a las que estamos sometidos cada día para  evaluar qué es lo que el Señor quiere de nosotros cada día.

 

Las pruebas son importantes, primero debemos de entender que no hay nada que sorprenda a Dios pues Él sabe cómo reaccionaríamos en cualquier situación. Pero las pruebas son muy importantes para nosotros porque:

 

  • Nos demuestran a nosotros mismos donde estamos en nuestra relación con el Señor: Muchas veces es muy fácil de decir “yo haría esto y esto en esta situación” y a veces incluso damos consejos a la gente de cómo deberían de actuar, hasta que somos nosotros los que estamos siendo probados. En las pruebas es donde realmente vemos quienes somos. ¿Vamos a depender mas del Señor o le vamos a culpar por nuestra situación?  Nota: mas adelante en el estudio veremos como los siervos de Dios afrontaban las pruebas, para que comprendamos por su ejemplo.

 

  • Demuestran a los demás como actúan los hijos de Dios ante las circunstancias: Entendemos esto cuando la prueba se afronta de una manera correcta. La gente del mundo, incluso otros cristianos se verán influenciados por nuestra manera de depender de Dios y de bendecirle durante las pruebas.

 

  • También, es una forma que Dios tiene para demostrar al enemigo que somos sus hijos:

 

Job 2:1–6 (RVR60) — 1 Aconteció que otro día vinieron los hijos de Dios para presentarse delante de Jehová, y Satanás vino también entre ellos presentándose delante de Jehová.2 Y dijo Jehová a Satanás: ¿De dónde vienes? Respondió Satanás a Jehová, y dijo: De rodear la tierra, y de andar por ella.3 Y Jehová dijo a Satanás: ¿No has considerado a mi siervo Job, que no hay otro como él en la tierra, varón perfecto y recto, temeroso de Dios y apartado del mal, y que todavía retiene su integridad, aun cuando tú me incitaste contra él para que lo arruinara sin causa?4 Respondiendo Satanás, dijo a Jehová: Piel por piel, todo lo que el hombre tiene dará por su vida.5 Pero extiende ahora tu mano, y toca su hueso y su carne, y verás si no blasfema contra ti en tu misma presencia.6 Y Jehová dijo a Satanás: He aquí, él está en tu mano; mas guarda su vida.

 

¿Cómo reaccionó Job ante esto?

 

Job 2:7–10 (RVR60) — 7 Entonces salió Satanás de la presencia de Jehová, e hirió a Job con una sarna maligna desde la planta del pie hasta la coronilla de la cabeza. 8 Y tomaba Job un tiesto para rascarse con él, y estaba sentado en medio de ceniza. 9 Entonces le dijo su mujer: ¿Aún retienes tu integridad? Maldice a Dios, y muérete. 10 Y él le dijo: Como suele hablar cualquiera de las mujeres fatuas, has hablado. ¿Qué? ¿Recibiremos de Dios el bien, y el mal no lo recibiremos? En todo esto no pecó Job con sus labios.

 

2. Las pruebas de Dios

 

Para iniciar este análisis, vamos a empezar con las pruebas que vienen de Dios. Como hemos venido indicando desde el principio, estas son formas que el Señor tiene de probar nuestros corazones, como reaccionamos ante diferentes circunstancias, para probar nuestra obediencia, nuestra fe. Aunque, muchas veces pensamos que la prueba es para mostrar a Dios como somos, en realidad, nosotros no vamos a sorprender a Dios por nuestra manera de reaccionar. La realidad, es que la intención es también es (1) una forma que Dios tiene para demostrar al enemigo que somos sus hijos, fieles y obedientes y (2) para que veamos nosotros como somos.

 

Recordando siempre que la intención del Señor puede también ser de demostrar al enemigo que somos su hijos (de Dios) y que el pecado no se enseñorea de nosotros

 

Esta última es importante, porque a veces cuando nos enfrentamos ante una prueba de Dios, nuestra reacción al fallar es pensar que tampoco pasa nada, que todo el mundo peca. En vez de reaccionar de una manera en la que veamos que hemos sido desobedientes, hemos dañado al corazón de Dios y no hemos estado a la altura de un hijo de Dios.

 

2.1 El tipo de pruebas de Dios

 

Dios prueba a su pueblo de diferentes maneras. Este tipo de pruebas pueden ser tanto individuales como colectivas. Tanto la prueba individual como la prueba en colectivo tiene como fin que nos acerquemos más a Dios. Sin embargo, cabe remarcar que el fin de la prueba no tiene por qué ser siempre un fin positivo en cuanto a términos del mundo.  De la misma manera, que el resultado de la prueba acabe en algo negativo en cuanto a los términos del mundo, tampoco sugiere que la prueba se haya pasado de una forma aprobada o conforme a Dios.  Todo va a depender de nuestra forma de afrontar la prueba.  Esto lo vamos a ver con mas detenimiento en los siguientes puntos.

 

En adelante, veremos por lo tanto que las pruebas de Dios las podemos dividir en dos:

 

1. Pruebas personales

2. Pruebas colectivas

 

2.2 Pruebas personales

 

Estas se tratan de las pruebas que Dios hace a sus hijos individualmente. La intención de ellas sigue siendo la misma de siempre: que nos acerquemos más a Él, que dependamos mas de ël y que mostremos que realmente le somos fieles y le amamos como decimos.

 

Este tipo de pruebas las vemos en muchos lugares de la Biblia y en diferentes situaciones. Aquí abajo vamos a mencionar algunas y después vamos a analizarlas con mas detenimiento:

 

  1. Pruebas esporádicas

  2. Pruebas cotidianas

  3. Pruebas momentáneas

  4. Pruebas finales

 

2.2.1 Pruebas esporádicas

 

Este tipo de prueba es de un tipo que surge en un momento esporádico. Se trata de una prueba que Dios somete a sus hijos en un determinado momento con un determinado fin. Por ejemplo, en la Biblia vemos casos de este tipo como cuando Pablo naufragó (Hechos 27) y acabó en Malta. Se trataba de una ocurrencia única donde Pablo fue sometido a prueba.

 

En este ejemplo vemos como el barco donde iba Pablo fue sometido a una fuerte tempestad donde estuvieron un tiempo sin comer y donde no veían el sol ni las estrellas (Hechos 27.20):

 

Hechos 27:20— 20 Y no apareciendo ni sol ni estrellas por muchos días, y acosados por una tempestad no pequeña, ya habíamos perdido toda esperanza de salvarnos.

 

La fe de Pablo fue sometida a prueba ese día, sin embargo, él no perdió la esperanza. Como dijo a todos los que estaban en el barco:

 

Hechos 27:21–26 (RVR60) — 21 Entonces Pablo, como hacía ya mucho que no comíamos, puesto en pie en medio de ellos, dijo: Habría sido por cierto conveniente, oh varones, haberme oído, y no zarpar de Creta tan sólo para recibir este perjuicio y pérdida. 22 Pero ahora os exhorto a tener buen ánimo, pues no habrá ninguna pérdida de vida entre vosotros, sino solamente de la nave. 23 Porque esta noche ha estado conmigo el ángel del Dios de quien soy y a quien sirvo, 24 diciendo: Pablo, no temas; es necesario que comparezcas ante César; y he aquí, Dios te ha concedido todos los que navegan contigo. 25 Por tanto, oh varones, tened buen ánimo; porque yo confío en Dios que será así como se me ha dicho. 26 Con todo, es necesario que demos en alguna isla.

 

¿Que aprendemos de este ejemplo?

 

  • Ante la prueba e incertidumbre, Pablo confió en el mensaje que recibió del ángel de Dios.

  • No dudó del mensaje ni de la visión diciendo: "era fruto de mi imaginación por no haber comido en muchos días".

  • ¿Cuántas veces nos ha hablado Dios por medio de sueños, visiones y hemos dudado?

 

Muchos podrían decir: si se nos aparece un ángel de Dios diciendo esto, estaríamos también tranquilos. Sin embargo, el Señor nos habla en sueños, en profecías y por la Biblia en muchas circunstancias y aun así no tenemos fe o nos quejamos contra Dios.

 

Aquí abajo, vamos a poner otros ejemplos, entre muchos de este estilo que vemos en la Biblia:

 

EJEMPLO 1: Moisés y Aarón ante Faraón: Cuando le dijo el Señor a el y a Aarón que echara la vara delante de Faraón para que se convirtiera en culebra (Éxodo 7:8-13). La de fe Moisés y de Aarón pudo ser probada por Dios ante este momento, tanto en el confiar en Dios para decir esto delante de Faraón, como para confiar en que Dios iba a hacer el milagro al echar la vara al suelo, como cuando los hechiceros de Faraón consiguieron hacer el mismo milagro, pero la vara de Aarón devoró a las culebras de ellos:

 

Éxodo 7:8–13 (RVR60) — 8 Habló Jehová a Moisés y a Aarón, diciendo:9 Si Faraón os respondiere diciendo: Mostrad milagro; dirás a Aarón: Toma tu vara, y échala delante de Faraón, para que se haga culebra.10 Vinieron, pues, Moisés y Aarón a Faraón, e hicieron como Jehová lo había mandado. Y echó Aarón su vara delante de Faraón y de sus siervos, y se hizo culebra.11 Entonces llamó también Faraón sabios y hechiceros, e hicieron también lo mismo los hechiceros de Egipto con sus encantamientos;12 pues echó cada uno su vara, las cuales se volvieron culebras; mas la vara de Aarón devoró las varas de ellos.13 Y el corazón de Faraón se endureció, y no los escuchó, como Jehová lo había dicho.

 

¿Que aprendemos de este ejemplo?

 

  • Confiar en la palabra de Dios dada por Moisés (Aarón no dudó)

  • Ante las acechanzas d del enemigo y los milagros de parte de las huestes malignas, no acobardarse, sino seguid confiados en el poder de Dios.

  • ¿Cuantas veces nos dice algo el pastor de parte de Dios, o el profeta y confiamos como hizo Aarón?

  • ¿Cuantas veces ante la oposición del enemigo seguimos confiados en Dios o nos dejamos vencer por su “poder”?

 

EJEMPLO 2: Abraham e Isaac (Génesis 22:1-24): Dios sometió a prueba a Abraham en una ocasión especifica cuando le dijo que tenia que entregar a su hijo. De hecho, vemos claramente como fue una prueba pues el mismo texto nos lo dice:

 

Génesis 22:1–2 (RVR60) — 1 Aconteció después de estas cosas, que probó Dios a Abraham, y le dijo: Abraham. Y él respondió: Heme aquí.2 Y dijo: Toma ahora tu hijo, tu único, Isaac, a quien amas, y vete a tierra de Moriah, y ofrécelo allí en holocausto sobre uno de los montes que yo te diré.

 

En esta ocasión vemos como Abraham experimenta una prueba única o esporádica. Vemos que la forma de reaccionar de Abraham era como se debe de esperar de un siervo de Dios. No intentó evadirse de la llamada de Dios, no intentó decir que a lo mejor no era del Señor y que era su imaginación.

 

De hecho, Abraham se levanto pronto, enalbardó su asno (puso el asiento) y lo que necesitaba para viajar, tomo a dos de sus siervos, a Isaac y cortó leña para el holocausto y se fue a donde Dios le había mandado (v3). Todo lo hizo con la intención de hacer lo que Dios le mandó:

 

Génesis 22:9–14 (RVR60) — 9 Y cuando llegaron al lugar que Dios le había dicho, edificó allí Abraham un altar, y compuso la leña, y ató a Isaac su hijo, y lo puso en el altar sobre la leña. 10 Y extendió Abraham su mano y tomó el cuchillo para degollar a su hijo. 11 Entonces el ángel de Jehová le dio voces desde el cielo, y dijo: Abraham, Abraham. Y él respondió: Heme aquí. 12 Y dijo: No extiendas tu mano sobre el muchacho, ni le hagas nada; porque ya conozco que temes a Dios, por cuanto no me rehusaste tu hijo, tu único. 13 Entonces alzó Abraham sus ojos y miró, y he aquí a sus espaldas un carnero trabado en un zarzal por sus cuernos; y fue Abraham y tomó el carnero, y lo ofreció en holocausto en lugar de su hijo. 14 Y llamó Abraham el nombre de aquel lugar, Jehová proveerá. Por tanto, se dice hoy: En el monte de Jehová será provisto.

 

Una de las cosas que aprendemos, es que Abraham estaba tan seguro de que iba a hacer lo que Dios le mandó, que pensaba que sería una posibilidad que Dios resucitase a Isaac de los muertos, una vez hubiera cometido el sacrificio que le pidió Dios:

 

Hebreos 11:17–19 (RVR60) — 17 Por la fe Abraham, cuando fue probado, ofreció a Isaac; y el que había recibido las promesas ofrecía su unigénito, 18 habiéndosele dicho: En Isaac te será llamada descendencia; 19 pensando que Dios es poderoso para levantar aun de entre los muertos, de donde, en sentido figurado, también le volvió a recibir.

 

En esta prueba especifica vemos muchas cosas de las que debemos de aprender. Entre otras, vemos como (1) no solo Abraham no intentó evadir el mandato del Señor con excusas, (2) como su intención era acometer el mandado del Señor, sino también vemos (3) como confiaba y creía en la promesa firme del Señor, en su palabra:

 

Génesis 21:12 (RVR60) — 12 Entonces dijo Dios a Abraham: No te parezca grave a causa del muchacho y de tu sierva; en todo lo que te dijere Sara, oye su voz, porque en Isaac te será llamada descendencia.

 

En esta prueba especifica vemos muchas cosas de las que debemos de aprender:

 

  1. Abraham no intentó evadir el mandato del Señor con excusas.

  2. Su intención era acometer el mandado del Señor.

 

 Confiaba y creía en la promesa firme del Señor, en su palabra

 

EJEMPLO 3: Sadrac, Mesac y Abed-Nego (Daniel 3:1–30): En esta prueba esporádica Sadrac, Mesac y Abed-Nego se encontraban en Babilonia, donde el rey Nabucodonosor hizo una estatua de oro de setenta codos de alta y seis codos de ancha.

 

En día de la dedicación de la estatua (v3), el pregonero de rey dijo lo siguiente (V4-6)“Mándase a vosotros, oh pueblos, naciones y lenguas, 5que al oír el son de la bocina, de la flauta, del tamboril, del arpa, del salterio, de la zampoña y de todo instrumento de música, os postréis y adoréis la estatua de oro que el rey Nabucodonosor ha levantado; 6y cualquiera que no se postre y adore, inmediatamente será echado dentro de un horno de fuego ardiendo.

 

Todo el pueblo cuando escuchó la música se postró y adoraron a la estatua de oro menos tres varones judíos (12). La razón era por que ellos sabían que Dios es un Dios celoso (Éxodo 34:14) y que hacer escultura o imagen de fundición era abominación al Señor (Deuteronomio 27:15) y quien la hiciera era maldito:

 

Éxodo 34:14 (RVR60) — 14 Porque no te has de inclinar a ningún otro dios, pues Jehová, cuyo nombre es Celoso, Dios celoso es.

 

Deuteronomio 27:15 (RVR60) — 15 Maldito el hombre que hiciere escultura o imagen de fundición, abominación a Jehová, obra de mano de artífice, y la pusiere en oculto. Y todo el pueblo responderá y dirá: Amén.

 

Como es bien sabido, Nabucodonosor llamó a estos tres varones judíos, les amenazó a que si en la próxima ocasión no hicieran como el les mandase, entonces serian echados a un horno de fuego (v13-15):

 

13Entonces Nabucodonosor dijo con ira y con enojo que trajesen a Sadrac, Mesac y Abed-nego. Al instante fueron traídos estos varones delante del rey. 14Habló Nabucodonosor y les dijo: ¿Es verdad, Sadrac, Mesac y Abed-Nego, que vosotros no honráis a mi dios, ni adoráis la estatua de oro que he levantado? 15Ahora, pues, ¿estáis dispuestos para que al oír el son de la bocina, de la flauta, del tamboril, del arpa, del salterio, de la zampoña y de todo instrumento de música, os postréis y adoréis la estatua que he hecho? Porque si no la adorareis, en la misma hora seréis echados en medio de un horno de fuego ardiendo; ¿y qué dios será aquel que os libre de mis manos?

 

La respuesta de ellos ante la prueba era fácil, iban a seguir al mandato del Señor a toda costa por que sabían, como Abraham, que Dios tenía el poder de sacarles del horno, y si no, de todas maneras, no iban a servir a ninguno de sus dioses (v16-18):

 

16Sadrac, Mesac y Abed-Nego respondieron al rey Nabucodonosor, diciendo: No es necesario que te respondamos sobre este asunto. 17He aquí nuestro Dios a quien servimos puede librarnos del horno de fuego ardiendo; y de tu mano, oh rey, nos librará. 18Y si no, sepas, oh rey, que no serviremos a tus dioses, ni tampoco adoraremos la estatua que has levantado.

 

Ante la respuesta, Nabucodonosor se llenó de ira y ordenó que el horno se calentase siete veces mas de lo normal, tanto que la gente que los ató fueron consumidos por las llamas de fuego (V22).  Sin embargo, su plan no fructificó, pues Dios los libró enviando un ángel (según las palabras del mismo Nabucodonosor - v28), o como dijeron los de su consejo, uno cuyo aspecto era semejante a hijo de los dioses (V25) y tuvo que exaltar al verdadero Dios, hasta el punto que dijo por decreto que cualquiera que dijere blasfemia contra del Dios de ellos fuera descuartizado y su casa convertida en muladar (v29).

 

¿Qué podemos aprender?

 

  • Ante la respuesta de lealtad de estos tres siervos de Dios, el fin parecía todavía mas cruel para ellos

  • No se echaron para atrás con las amenazas

  • Confiaban en Dios, sabiendo que El les podía sacar de esta situación

  • También tenían en mente, que podrían haber sido quemados y morir a causa de Dios.

  • Sea como fuere, jamás iban a someterse a la adoración de los ídolos (que son demonios según Pablo en 1 Corintios 10:19–20)

 

Esta prueba era importante, porque, aunque era única, podría haber sido una prueba final donde ellos murieran como mártires por el Señor. Sin embargo, estaban firmes ante esta posibilidad sabiendo que al final irían a estar con el Señor.

2.2.1.2 Ejemplos de fallos en la Biblia ante una prueba esporádica:

Estos ejemplos que vemos aquí no tienen porque se necesariamente una prueba de Dios puesto que la Biblia no nos lo dice. Pero podríamos deducir que pueden ser por el contexto y por lo que Dios dice a algunas de estas personas.

 

1. La negación de Pedro (Mt 26:69–75, Mr 14:66–72, Lc 22:55–62, Jn 18:15–18, Jn 18:25–27): Como todos sabemos Pedro negó a Jesús tres veces antes de que el gallo hubiera cantado dos veces. Esto es importante de ver porque vemos cual fue la respuesta de Pedro cuando Jesús le dijo lo que iba a pasar:

 

Marcos 14:29–31 (RVR60) — 29 Entonces Pedro le dijo: Aunque todos se escandalicen, yo no. 30 Y le dijo Jesús: De cierto te digo que tú, hoy, en esta noche, antes que el gallo haya cantado dos veces, me negarás tres veces. 31 Mas él con mayor insistencia decía: Si me fuere necesario morir contigo, no te negaré. También todos decían lo mismo.

 

Sin embargo, la verdad fue diferente. Pedro falló ante esta posible prueba de fe del Señor. Recordemos que en muchas ocasiones Dios nos habla de las consecuencias de negarle.

 

  • Negar a Jesucristo resulta en juicio: Jn 12:48 Ver también Mt 12:38–42 pp Lc 11:29–32

  • Negar a Jesucristo implica ser reemplazados por otros: Hch 13:46 Ver también Mt 21:40–41 pp Mr 12:9 pp Lc 20:15–16; Hch 18:5–6

  • Negar a Cristo es ser negado por Cristo: 2 Ti 2:12 Ver también Mt 10:32; Mr 8:38

  • Advertencia contra aquellos que niegan a Jesucristo: 2 P 2:1 Ver también 1 Jn 2:22–23; 2 Jn 7; Jud 4 (Manser, M. H. (2012). Diccionario de temas bíblicos. (G. Powell, Ed.). Bellingham, WA: Software Bíblico Logos.)

 

Pedro ya era conocedor de esto, por eso luego en su segunda carta habla sobre la destrucción que trae el negar a Jesús:

 

2 Pedro 2:1 (RVR60) — 1 Pero hubo también falsos profetas entre el pueblo, como habrá entre vosotros falsos maestros, que introducirán encubiertamente herejías destructoras, y aun negarán al Señor que los rescató, atrayendo sobre sí mismos destrucción repentina.

2. Jonás no queriendo ir a profetizar: Cuando Dios le mandó de ir a Nínive para profetizarles en contra. Sin embargo, Jonás decidió huir de la presencia del Señor yéndose a Tarsis (pensando que era posible huir de Dios). La historia la conocemos todos, como se lo tragó un gran pez, fue a Nínive, profetizó y ellos se arrepintieron. Sin embargo, lo que vemos en esta historia es otro ejemplo de la desobediencia ante el mandato (prueba) del Señor. Jonás no quiso acometer el llamado del Señor de su propia voluntad. A pesar de esto, Dios tenía unos planes que no se iban a romper. 

3. Moisés con la peña (Números 20:7-13): Cuando habló Dios a Moisés diciéndole que tenia que reunir al pueblo que se quejaba de no tener agua y demostraban su enojo diciendo que les hubiera ido mejor habiendo sido muertos (v3), Dios dio un claro mandato a Moisés. Tenía que tomar su vara, reunir al pueblo y hablar a la peña y esta les daría agua (V8). Sin embargo, Moisés no hizo como Dios le mandó, sino que golpeó a la peña con la vara dos veces y salieron muchas aguas (V10).

 

Aquí vemos otro ejemplo donde un siervo de Dios desobedece (pudo ser probado) a Dios ante un mandamiento. También, como en el caso de Jonás, vemos que, aunque la voluntad del hombre sea en contra de la de Dios (Moisés no hablando sino golpeando la peña), El siempre va a hacer su voluntad para demostrar su poder al pueblo. Pero claro, esto no significa que la desobediencia de Moisés no quedase impune.  Vemos lo que Dios le responde en los versículos 12 y 13:

 

12 Y Jehová dijo a Moisés y a Aarón: Por cuanto no creísteis en mí, para santificarme delante de los hijos de Israel, por tanto, no meteréis esta congregación en la tierra que les he dado. 13 Estas son las aguas de la rencilla, por las cuales contendieron los hijos de Israel con Jehová, y él se santificó en ellos.

 

4. David con Betsabé (2ª de Samuel 12): Cuando David estaba paseando sobre el terrado de la casa real vió a Betsabé bañándose. Todos conocemos como acabó este caso y los problemas que le trajo a David. Aquí vemos otro posible ejemplo donde Dios pudo utilizar la situación para probar a David. Sin embargo, David no superó la prueba de Dios.

 

2.2.1.3 Como aplicar las pruebas esporádicas  en nuestras vidas

 

Una prueba que el Señor nos hace de un determinado momento para ver como reaccionamos. Este tipo de prueba puede ser algo pequeño, o algo mas grande, pero se trata de algo que nos pasa una vez.

 

Algunos ejemplos pueden ser los siguientes:

 

  • Un accidente de coche leve, donde no nos pasa nada especifico, pero tenemos que arreglar el coche o tenemos una lesión esporádica.

  • Se nos rompe un objeto que nos gusta.

  • Se nos mancha una camisa muy cara.

 

Recordemos siempre lo siguiente:

1 Corintios 10:13

No os ha sobrevenido ninguna tentación que no sea humana; pero fiel es Dios, que no os dejará ser tentados más de lo que podéis resistir, sino que dará también juntamente con la tentación la salida, para que podáis soportar.

 

2 Pedro 2:9

sabe el Señor librar de tentación a los piadosos, y reservar a los injustos para ser castigados en el día del juicio;

Hebreos 4:15–16

15 Porque no tenemos un sumo sacerdote que no pueda compadecerse de nuestras debilidades, sino uno que fue tentado en todo según nuestra semejanza, pero sin pecado.16 Acerquémonos, pues, confiadamente al trono de la gracia, para alcanzar misericordia y hallar gracia para el oportuno socorro.

 

1 Juan 4:4

Hijitos, vosotros sois de Dios, y los habéis vencido; porque mayor es el que está en vosotros, que el que está en el mundo.

 

La semana que viene veremos las pruebas cotidianas...

 
 

Nuestro fin no es el de pastorear a los lectores, recomendamos como mandato del Señor que los lectores se congreguen en una iglesia (Hebreos 10:25) y se sujeten a sus pastores (Hebreos 13:17). Nuestro objetivo es simplemente exponer algunas verdades Bíblicas que no siempre están siendo enseñadas en las iglesias.

 

Por favor, no dude en contactarnos si tienen alguna duda o alguna pregunta sobre algún tema expuesto en esta sección. Sera un placer para nosotros poderles responder y ayudarles en cuanto podamos

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